miércoles, 21 de octubre de 2009

Soledad Acompañada


El problema no es la soledad, sino los fantasmas que la ocupan

7 comentarios:

  1. A los fantasmas se le echa... Siempre acaban yéndose! Te lo dice, uno que no venía nada mas que cadenas y sábanas,...

    Saludos y un abrazo!

    ResponderEliminar
  2. Al reincidir en la búsqueda de la soleadd, los fantasmas se terminan yendo, y qué placer es convivir con ella, la soledad, acpetando que es nuestro único refugio donde encontrarnos y salir al ruedo nuevamente. Es siempre alguien que nos espera en casa, nos da cobijo, y lo celebro.

    No pare de hacerle frente a los fantasmas, que no son más que eso.

    Me gustó el blog, y tu mensaje de bienvenida, lo seguiré, y te invito a pasar a mi blog no neurótico.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  3. Venia felicitándote la Navidad, quizás la utopía parezca grande, pero mis deseos se quedan pequeños, por lo mucho que deseo abarcar para ti, para que estas Navidades empapen cada centímetro habitado, para que ningún olvido se quede encerrado en el baúl, para compartir sin necesidad de pedir, para sonreír sin limitaciones, para ganarle el pulso a la tristeza, para que la esperanza arraigue en nuestros corazones, para darte las gracias por estar ahí y en definitiva para que la Navidad sea para todos y para todo el año...

    ABRAZZZUSSS PARA UNA FELIZ NAVIDAD

    ResponderEliminar
  4. Y tambien los recuerdos que la llenan y la hacen más cruel...
    Un placer haber compartido ese momento juntos...sabés cuanto te quiero amigo de la vida y estoy con vos siempre....

    ResponderEliminar
  5. Ah!!!!!!!!!!! Estamos en el Face!!!!!!!!!!!!!!!

    ResponderEliminar
  6. "Por la noche la soledad desespera..."

    Todo tiene su lado bueno, Fausto. Hay que aprender a verlo, encontrarlo.

    A mí, me encanta estar sola, puedo hacer muchas cosas con la tranquilidad de que el tiempo no apremia y nadie está expectante de lo que hago o dejo de hacer.

    Escuchar música, leer un libro, ver un peli o tirarme en un sofá a dormitar.

    Si te proponés no dar lugar a los fantasmas que más allá de ser una companía, parecen torturadores de corazón, terminarán yéndose.

    Para eso, debés ejercitarte y cada día decirte a vos mismo que podés con ellos y que no permitirás que sean los compañeros de tu soledad, soledad que aprovecharás para experimentar otras cosas, nuevas, lindas, placenteras.

    Gracias por haberme visitado.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  7. Mar, no te pierdas en la soledad, se te extraña!!!! Todos tewnemos nuestras soledades de compañeras y aprendemos a vivir con ellas sin dejar el mundo.
    Te quiero!!!!

    ResponderEliminar